Microbiota intestinal y cerebro: cómo llegan las bacterias sin moverse
El eje intestino–cerebro es el conjunto de vías por las que el intestino y sus microbios hablan con el cerebro: el nervio vago, hormonas de las células intestinales, mensajeros inmunitarios y metabolitos bacterianos en la sangre. Casi toda la serotonina del cuerpo se fabrica en el intestino, bajo influencia microbiana. La conexión existe; aún se mide su peso real.

Qué es este sistema
El intestino tiene su propio sistema nervioso —el sistema nervioso entérico, una malla de neuronas en la pared intestinal— y una línea directa con el cerebro a través del nervio vago. Las bacterias no necesitan salir del intestino para usarla. Fabrican metabolitos que las células intestinales detectan: ácidos grasos de cadena corta, derivados del triptófano, incluso neurotransmisores como el GABA, el ácido gamma-aminobutírico. Las células enteroendocrinas —las células de la mucosa intestinal que liberan hormonas— traducen esas señales en hormonas y en impulsos del vago. Las células de defensa abren un segundo canal: las citocinas que se producen en la mucosa llegan al cerebro y cambian la conducta; el decaimiento de una infección es el ejemplo más conocido.
Los animales libres de gérmenes muestran qué ocurre sin ese tráfico: una respuesta al estrés alterada, una barrera hematoencefálica alterada, una conducta social alterada. Si las bacterias vuelven pronto, gran parte se recupera.

Las tres preguntas que todo el mundo hace
¿Pueden las bacterias intestinales afectar al ánimo? En animales, sí, y con fuerza. En personas, quienes tienen depresión albergan una comunidad intestinal distinta, y algunos ensayos con alimentos fermentados y con probióticos han movido levemente las escalas de ánimo. Si las bacterias son causa, consecuencia o ambas cosas sigue sin resolverse.
¿Qué es un psicobiótico? Una bacteria que se administra buscando un efecto sobre la salud mental. La idea es seria; las pruebas para una cepa concreta en pacientes son preliminares.
¿Un análisis de heces explica la ansiedad? No. No existe una firma microbiana de la ansiedad que prediga nada en una persona concreta.
Qué puede decir la ciencia y qué todavía no

Puede decir: las vías existen —vago, hormonas, señales inmunitarias, metabolitos—; en animales, los microbios intestinales moldean el desarrollo del cerebro y la fisiología del estrés; en personas, la calidad de la dieta acompaña a la salud mental.
Todavía no puede decir si cambiar el microbioma trata la depresión o la ansiedad, qué cepas importan ni cuánto del efecto en las personas se debe a la dieta y no a las bacterias. Aquí la distancia entre el ratón y la persona es la mayor de todo el campo.
Lee la enciclopedia de bacterias para las especies nombradas aquí, y la lista de noticias para saber qué ha cambiado este mes.

